Robert Redford se pone detrás de cámara una vez más para narrar la historia de los responsables del asesinato al primer presidente republicano de los Estados unidos: Abraham Lincoln. Este drama judicial recrea uno de los hechos históricos más trascendentes de la historia norteamericana. En realidad la película no se trata sobre el asesinato del presidente en sí, lo cual inclusive se retrató en una de las primeras grandes películas de la historia del cine, El nacimiento de una nación (1915, D.W. Griffith),