por Santiago Gonzalez
Con Dead Silence (2007) e Insidious (2010) James Wan
buscaba volver a un cine de antaño más preocupado en dar miedo al
espectador mediante climas aterradores que dar asco con imágenes
asquerosas. Estas dos películas, que presentaban climas bien
construidos, terminaban fallando. Dead Silence tenía el problema de ser
un videoclip e Insidious mostraba siempre a los fantasmas y demonios,
lo cual hacia que ser perdiera toda situación terrorífica.

















