Xue Chang (Polillita), de Peng Tao. China, 99´Si hay gente mala malísima, que se note. La pequeña Xiao contrae una enfermedad que le impide utilizar sus piernas. No tiene mamá y su papá es un ebrio de manual. Y un mafioso de cuarta no tiene mejor idea que vender a la pobre Xiao a una pareja que la utiliza para mendigar y obtener algunos yenes con su desgracia física.
La enfermedad de Xiao podría curarse con el tratamiento adecuado, pero su “dueño” -un visionario de los negocios- decide no brindarle dicho tratamiento, aunque su esposa -cariño incipiente mediante- espera hasta altas horas de la madrugada que su marido se duerma para ofrecerle a Xiao unas infusiones no tan certeras como el tratamiento en cuestión, pero igualmente efectivas. A partir de este planteo, Little Moth se limita a exponer individuos malos que hacen -o tienen ganas de hacer- cosas malas. Es una obra incómoda en la que después del primer madrugón ya no confiás en nadie –incluso en la esposa del “dueño” de Xiao, que al fin y al cabo parece reparar en ciertos pifies y procura hacer algo al respecto- y no te quedan dudas de que muy pocas veces alguien puede hacer algo de onda y sin que ello perjudique sus propios intereses. Se agradece la no-inclusión de un final feliz, elemento que convertiría a Little Moth en un fiasco. Se agradece y al mismo tiempo se detesta, por que salís de la proyección con ganas de golpear seriamente a -casi- todos los protagonistas y con ganas de regalarle un revolver a Xiao para que los remate a todos (sus piernas no funcionan pero sus manos sí).
Cuota freak: Xiao y su amigo sin un brazo, caminando uno sobre el otro por las calles, remite en cierta forma a uno de los personajes dobles de El Topo.
* * * 1/2
Daniel Celina
2 comentarios:
Basta de cine orientaL!! o dejan de juntarse con quintin y cía o se las veran conmigo.
Sucede que nos cae bien.
(el cine oriental, no Quintín)
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