
Not Quite Hollywood. Australia, 2008. Dir: Mark Hartley.
Aunque ya haya sido visionada (y bienrecibida) en Mardelplata -y aunque el DivX esté circulando vía torrent hace más de cuatro meses- no sería un desacierto apostarle unas fichas al documentrash de Hartley, si es que aún no lo vieron.
Amén de un invitado especial exacerbado (Quentin Tarantino) que no deja de tirar bellos, desmedidos confites respecto a la increíble cantidad de films que Not Quite Hollywood descuartiza y analiza, obtenemos en esta pieza el análisis definitivo sobre lo que el cinema australiano se animó a parir desde los albores de la década del 70 hasta bien entrados los 90s. Cuando decimos "análisis definitivo" y "cinema australiano" nos referimos, por supuesto, al movimiento que corrió en paralelo a la alta escuela de Weir y Schepisi (sólo por citar dos monstruos australianos) al compás de films tan descarados como Stork y Patrick y tan violentos como The Road Warrior y Stone; plenos de acrobacias imposibles, accidentes automovilísticos dignos de más de un cadáver y temáticas escatológicas plenas de vómito, monjas empaladas, bailarines licántropos y canguros venenosos. Imperdible el por demás merecido homenaje a la filmografía (casi completa: Faltó Night of the Demons 2) de Brian Trenchard-Smith, el benemérito director de Los Bicivoladores.
Altamente recomendada si no han tenido la gracia de apreciar el miembro reproductor de John Holmes en pantalla grande y desean ver de qué se trata.
* * * * / Celina
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