El actor marroquí interpreta en esta ocasión a Charly Mattei, un mafioso retirado hace ya varios años que con el fin de poder dedicarse a su familia le vende todo a un amigo suyo, también mafioso. La película centra la historia en Marsella, y ya desde los inicios, el film nos muestra a un mafioso con más reminiscencias a la familia Corleone que al glamour de la costa azul.
Charly Mattei lleva a su hijo menor a pasear, va a un estacionamiento subterráneo a dejar el auto y apenas se baja, ocho hombres encapuchados le disparan de forma automática. Luego sabremos que fueron 22 balas las que impactaron en su cuerpo y que, sorpresivamente, ninguna fue mortal. Ese es el inicio del film y de ahí en adelante, vemos a Mattei volver a lo que en su momento fue, un asesino, solo que esta vez con un fin muy concreto y real, proteger a su familia. Listo el panorama inicial, el protagonista comienza una vendetta a capa y espada contra el individuo que quiso asesinarlo y literalmente, no deja títere con cabeza.
Jean Reno le pone el cuerpo y el alma a este personaje que realmente existió, de una manera que solo él podría hacerlo. La película se basa en una historia real, y cuenta lo que le paso a Jacques Imbert en los años ’70, quien ha confesado sentirse más dolido por la traición que por las balas en sí.
Con momentos de extrema tensión, el actor y director Richard Berry, realiza un viaje a la etapa más triste y solitaria de la vida de un hombre, al momento en que decide tomar la decisión terminal de buscar venganza y nos muestra cómo lleva a cabo su casería; con balas, sangre y Jean Reno uno se asegura una película exitosa y en este caso particular, una buena película.
FREAK
Otero.
El inmortal (L'immortel) Francia. 2010. Dirección: Richard Berry. Guión: Eric Assous y Richard Berry. Montaje: Camille Delamarre. Música: Klaus Badelt. Foto: Thomas Herdmeier. Con Jean Reno y Kad Merad.
