Uno podría escribir de memoria la crítica de casi cualquiera de las secuelas de Saw, más o menos de la misma forma que sus realizadores le dan cuerpo al guión: toman la idea central de la primera parte, la estructura de la segunda y cambian la forma en que las víctimas son asesinadas. Y esto es todo amigos.
De la misma manera en que la década del ´80 tuvo en Jason Voorhees el fuckin serial killer de películas calcadas e ideas nulas, estos años ´00 han encontrado en Jigsaw el matador ideal para repetir tramas y asegurarse algunos millones en taquilla. Incluyendo ajusticiamiento en el final de la secuela y posterior regreso en el comienzo de la siguiente.
El inicio de El juego del miedo 5 intenta hacernos creer que busca romper con la rutina y nos muestra a su protagonista dejando atrás los códigos y matando sin importar si su víctima logra escapar de su propuesta (en este caso, aplastarse los huesos de las manos o morir cortado en dos mitades). Lo logra, pero el malo lo mata igual.
Sin embargo, lo que viene es más de lo mismo, con el previsible grupito de inocentes entregados a una muerte segura, con una chica bonita que hará de carnada sexy, el idiota de turno, el casi-héroe, etcétera.
¿Querés terror del bueno? Seguí de largo, no cedas a la tentación de comprobar si lo que promete el afiche se traduce en una película decente. Andá al Buenos Aires Rojo Sangre o alquilate/comprate/descargate la primera o la tercera parte, que siguen siendo las mejores y únicas a tener en cuenta.
FREAKDaniel Castelo.
El juego del miedo V (Saw V) EE.UU. 2008. 92´ Dirección David Hackl. Guión Patrick Melton, Marcus Dunstan. Montaje Kevin Greutert. Fotografía David Armstrong & Matthew CooperKay. Música Charlie Clouser. Con Tobin Bell, Costas Mandylor, Scott Paterson, Betsy Russell.

No hay comentarios:
Publicar un comentario