Puede que Robert Rodriguez haya dado lo mejor de si en la reciente Planet Terror, por su desbocada alegría freak, por su aniquilación de toda solemnidad a la vez que celebración del cine pleno, pero quien se anima a dudar que en From Dusk Till Dawn reinventó el género de zombies.
La aventura de los hermanos delincuentes (Richard y Seth) interpretados por Quentin Tarantino y George Clooney comienza en medio de una estética de road movie ultra violenta, impacto policial remixado con toques de comedia negra y diàlogos brillantemente estúpidos que siguen la línea Pulp Fiction.
Algunos ultimados a tiros, situaciones que parecen salidas de Saturday Night Live y dos personajes de fuerte impronta llevan la pelìcula (o son arrastrados por el guión firmado por el propio Tarantino) al terreno del horror splatter.
Sangre, tripas, pussycats, tetas, Cheech Marin vociferando y ofreciendo prostitutas en la puerta de un cabaret clase Z... y Salma Hayek, en toda su plenitud sexual, jugando el mejor rol de su carrera: una vampira sensual que baila envuelta en una serpiente frente a los malechores, derramando champagne sobre su cuerpo y dejándolo caer desde su boca a la de un enamorado Quentin.
Allí, en el cabaret mexicano en el que recalan nuestros adorables villanos es donde el el paroxismo zombie alcanza su grado más alto, ya que en cuestión de minutos todo se transforma en el paso previo al apocalipsis. Claro que ese break en el relato hace que terminemos por estar del lado de los malos, mezclados con un cura interpretado por el gran Harvey Keitel, que a fuerza de cruces y balazos logra poner a raya a los muertos vivos.
Ok, quizás no tanto como en aquella maravilla del cine B, pero la dupla Clooney-Tarantino cruzada con la dupla delantera de Salma más el agregado del más desubicado Keitel, resulta ser algo de lo mejor que el cine demente de los años noventa le dio a nuestro apetito enfermo. ¡Salud!
Bonus Track
El film tuvo dos secuelas, ambas de 1999, lanzadas directamente a video y que en ningún fotograma lograron estar siquiera al nivel de los talones de esta obra maestra.
FREAK
Castelo.
Castelo.